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15055885_960621014042835_8149505148163670501_nNOTA DE EL SOL ÁCRATA: Con respecto al cierre del Espacio Autónomo Social Yareta, l@s compañer@s que mantenían el lugar escribieron un comunicado, el cual dejamos a continuación.

“Nuestro trabajo no se perderá –nada se pierde en este mundo–: las gotas de agua, aun siendo invisibles, logran formar el océano”
M. Bakunin.

A mediados del año pasado, un grupo de jóvenes nos aventuramos en recuperar una casa abandonada ubicada en la Población O’Higgins, en el sector centro norte de la ciudad, con la intención de convertirla en un espacio fértil al despliegue de prácticas e ideas de horizontalidad, autonomía, apoyo mutuo y autogestión, desarrollando actividades artísticas, culturales y políticas, desde octubre del 2016 hasta los últimos días de enero del 2017.

Hablamos de recuperar, porque anteriormente esta casa abandonada había servido como vertedero de basura generando un foco de contaminación en el sector, además de lugar de drogadicción, acogiendo el flagelo que daña enormemente a jóvenes y adultos en nuestras poblaciones antofagastinas: la pasta base. Insistimos en recuperar, porque en este breve tiempo fuimos capaces de invertir esta dinámica, logrando aportar a la población un espacio de aprendizaje, como Biblioteca La Camanchaka, y numerosas actividades tales como talleres, ciclos de cine, veladas artísticas, conversatorios, entre otras más…

Desde un primer momento, decidimos que este espacio lo levantaríamos con nuestras propias manos y esfuerzos, recibiendo solamente la colaboración desinteresada y solidaria de quienes confiaron en nosotr@s: amig@s, compañer@s, familiares, vecin@s y afines; rechazando cualquier aporte empresarial o gubernamental, ya que en ellos solamente encontramos censura, ansías de figurar y reproducción de todo ese entramado cultural espectacular que rechazamos, el mismo con que pretenden encubrir la devastación que provoca la mega minería en estos territorios. Opción que sostenemos hasta el día de hoy, agradeciendo a todos quienes han aportado su granito de arena en dar vida a Yareta. Sin duda, esta experiencia no hubiese sido posible sin vuestro apoyo.

Hoy Espacio Autónomo Social Yareta llega a su fin. No por decisión nuestra, sino porque la casa ha sido finalmente vendida por los “dueños”, en conjunto con una corredora de propiedades, que tras una serie de artimañas y especulaciones, logró salirse con las suyas. El negocio inmobiliario cada vez reduce más los espacios en esta ciudad, desplazando los lugares de encuentro y esparcimiento, los que cada vez son más privatizados y apartados de los sectores populares, en la lógica de una sociedad consumista e individualista.

Sin duda, esta aventura ha sido un experimento y así como hemos acertado algunas veces, nos hemos equivocado otras tantas. Quedaron muchas ideas, tareas y proyectos pendientes, que esperamos puedan ir tomando forma, ya sea en otro espacio o de cualquier modo. Nos queda la alegría de saber que es posible levantar iniciativas contundentes desde la autogestión, la felicidad de los momentos compartidos y la certeza que es necesario (y urgente) fortalecer nuestras ideas y prácticas de libertad, para sembrar un mundo en el que la dominación no tenga cabida. Nos vamos, es cierto, pero sepan bien que esto no nos desmotiva y nuestras convicciones no se verán apagadas por golpes como estos, los que nos darán más ánimos y ganas de seguir adelante, agrietando senderos de libertad y autonomía en medio del asfalto antofagastino. Nada está perdido.

A seguir sembrando libertad en el desierto.
¡Que proliferen los espacios autónomos y libres de dominación!

Espacio Autónomo Social Yareta
Antofagasta, 2 de febrero de 2017.