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Nota El Sol Ácrata: Hemos recibido la siguiente columna de opinión, a nombre de Jack The Ripper, a propósito de la reciente muerte de Patricio Aylwin, ex-presidente chileno, cómplice de la dictadura y uno de l@s responsables de la llamada “transición democrática” que bajo el slogan de “Chile, la alegría ya viene” profundizó el modelo neoliberal de la dictadura, privatizando todo a su paso y reforzando una estructura represiva en contra de los movimientos sociales y de quienes luchan. ¡Que los presidentes sean sólo un mal recuerdo en nuestra historia!


Hoy ha muerto uno de los tantos traidores de este pueblo: Patricio Aylwin, hombre de Estado. Uno de los que propició el golpe militar en 1973 y pactó entre cuatro paredes la llamada “transición democrática” a fines de los ochenta. Transición “en la medida de lo posible”, como a él mismo le gustaba decir, dejando en claro que muchas viejas prácticas de la dictadura seguirían, siguieron (y siguen) estando presentes en este largo, angosto y olvidadizo país: privatización de los recursos naturales, monitoreo a los movimientos sociales, militarización de la Araucanía, persecución, encarcelamiento y muerte a militantes políticos (véase la larga lista), además de la constante profundización del modelo neoliberal heredado de la dictadura. El mismo modelo que la Concertación (actual Nueva Mayoría) y sus mentores, entre ellos el señor Aylwin, hoy embestido como “mártir de la democracia”, reforzaron a costa de nuestras vidas y nuestros territorios, manteniendo intacto el aparato represivo dictatorial y sus políticas comerciales.

Nosotr@s no haremos concesiones de ningún tipo, los recordaremos por igual: como cómplices de una dictadura militar y responsables de una democracia neoliberal y represiva que puso precio a todo lo que nos rodea. No elegiremos entre una “dictadura marxista o militar”, como el mismo señor Aylwin reconoció hacerlo, pues no queremos dictaduras de ningún tipo, lleven el nombre que lleven, ni mucho menos el recuerdo de los asesinos de nuestro pueblo y sus secuaces. Ya es suficiente con recordarlos día a día en las isapres, en las afp’s, en la educación pagada, en las detenciones por sospecha, en la moral burguesa y conservadora, en cada termoeléctrica, en la izquierda fosilizada, los curas degenerados, en los megaproyectos, las viviendas precarias y un largo etcétera, que en gran medida es parte del inmenso legado que nos deja usted señor Aylwin y todos los cómplices de la dictadura-democrática, de izquierda a derecha y viceversa.

Sepan que ya no somos los mismos que eramos a comienzos de los 90, que el miedo a la dictadura que sintieron nuestros padres ya no nos acompaña, que lejos de una sociedad democrática “en la medida de lo posible” algun@s luchamos por una sociedad plenamente libre de tutelas y verdugos, en la que los presidentes serán solo un mal recuerdo. Que el grueso y oscuro polvo del olvido cubra su cadáver, nosotr@s sabremos recordar a los nuestr@s aún cuando pasen los años. Solo a l@s nuestr@s.

Jack The Ripper
Antofagasta, 19 de abril 2016.