Publicado en El Sol de la Cangalla, Edición Especial, Mayo 2015
por ReneCerda Inostroza

cobrezal no mataran

Los dos principales equipos de futbol de la región de Atacama muestran dos realidades muy distintas respecto a las concepciones actuales que se tienen sobre este deporte, por un lado tenemos a Club Deportes Copiapó, heredero de Deportes Atacama y primer club en convertirse en Sociedad Anónima Deportiva (S.A.D) a nivel nacional, por otro lado tenemos a Club de Deportes Cobresal, uno de los dos últimos clubes que se resisten a convertirse en S.A.D. junto con la Universidad de Concepción, a diferencia de este último el cuadro minero, cuenta con el respaldo de varios centenares de socios y socias que aportan gran cantidad de las entradas que tiene el club. Pero el punto importante donde quiero detenerme va más allá del ámbito económico, sino que radica en el ámbito social del club, ya que Cobresal es de los poco clubes que aun funciona a la “antigua” por medio de decisiones tomadas en asambleas de socios, los cuales eligen a sus representantes, los cuales por suerte o por el buen ojo de los socios y socias no han resultado ser desastrosos corruptos como un gran cantidad de clubes durante los últimos años, lo que precipitó las quiebras y la “solución” de las S.A.D.

Cobresal acaba de coronarse campeón del campeonato nacional, con una plantilla que es la tercera más barata de la primera división y que podría ser pagada con el sueldo de uno de los mejores pagados jugadores de ciertos clubes capitalinos, el triunfo de conjunto minero, más allá de todos los significados románticos que como hinchas nos provocó, tiene un gran significado político y económico, demostró el fracaso del futbol negocio, la primera estrella llego a enrostrarles a las Sociedades Anónimas que no son la solución sino que parte del problema que afecta al futbol a nivel mundial. Se ha mercantilizado el deporte popular, se mueven cifras millonarias por jugadores, además de auspicios, canales privados que alejan cada vez más de el y la hincha a su equipo, tomando decisiones como grandes empresas y dejando todo el modo de organización horizontal de lado.

Cobresal demostró con humildad y trabajo, no solo de los jugadores y el cuerpo técnico, sino que también de sus socios, socias e hinchada que aún podemos disfrutar del futbol participando de él, yendo al estadio, pero también a las asambleas y no delegando en un directorio de accionistas las decisiones que por casi un siglo muchos clubes latinoamericanos tomaron en conjuntos con sus bases.

Es deber de todos y todas recuperar los clubes de las mafias que los controlan, dar la pelea como la dan los compañeros

y compañeras Vialinos en el sur y como también la dan ciertos sectores de colocolinos, acabemos con las disputas de egos entre barras, luchemos todos y todas juntos por la recuperación de los clubes obreros y populares. Quien sabe quizás en un futuro no muy lejano se vuelva a jugar el clásico de Atacama sin empresas de por medio.

¡NO MÁS RIVALIDADES DE HINCHADAS OBRERAS Y POPULARES!

¡NO MÁS CANAL DEL FUTBOL, QUE PODAMOS VER LOS PARTIDOS GRATIS CUANDO NO SE ASISTA AL ESTADIO!

¡FUERA LAS EMPRESAS Y LOS CORRUPTOS DE LOS CLUBES!

¡NO MATARAN AL VIAL,  NI A NINGÚN CLUB OBRERO Y POPULAR!