Kurd_Syria
“El principio del confederalismo democrático promueve un modelo ecológico de sociedad. Esta opuesto a todas las formas de opresión sexual y busca superarla con la lucha por la liberación de las mujeres. Busca el establecimiento de la democracia dentro de todas as esferas de la vida de la sociedad kurda que está basada en la ecología e igualdad de los sexos, y en la lucha contra todas las formas de reacción y de atraso. Conjuga las libertades y derechos individuales con el desarrollo de la democracia”

Abdullah Öcalan.

Muy poca información circula en occidente sobre lo que esta sucediendo en Kurdistán. La Guerra Civil en Siria, pero por sobre todo el avance del Estado Islámico, han sido la oportunidad ideal que ha visto el pueblo kurdo para alzarse en armas y así luchar por su autodeterminación. A las ya intransigentes y dictatoriales acciones de Bashar Al Asad, las milicias kurdas se han tenido que enfrentar al panislamismo propuesto por el Estado Islámico, despertando así la admiración de todo el mundo, y centrando las miradas de quienes creemos en un mundo nuevo, en una pequeña ciudad siria, Kobane, que se ha trasformado en un símbolo de resistencia para el pueblo kurdo. Pero este proceso de resistencia, no sería tan destacable si no propusiera una nueva opción a los estado-nación imperantes en cada rincón del mundo. En Kurdistán no se esta llevando a cabo una guerra independentista, al contrario, lo que sucede en dichas tierras es una revolución social con todas sus letras, solo comparable a lo sucedido en la España del 36.

¿Porque afirmamos que lo de Kurdistán es una revolución? En primer lugar es por las prácticas y los métodos bajos los cuales este levantamiento armado sigue su curso. Podemos ver que a diferencia de una guerra de independencia, en Kurdistán no se realzan los valores nacionales en el sentido separatista, sino más bien se resalta la identidad y el derecho a autodeterminarse del pueblo kurdo; también podemos observar que la guerra no es dirigida por los sectores kurdos más acomodados (siempre la burguesía ha deseado independizar territorios para crear sus propios mercados) sino mas bien en ella participan todos los componentes de la sociedad, siendo los sectores oprimidos los más entusiastas defensores de la revolución.

La resistencia armada se organiza bajo dos organizaciones claves: las Unidades de Defensa del Pueblo (YPG) y las Unidades de Defensa de la Mujer (YPJ), las que solo son comparables con Mujeres Libres de España, ya que al igual que sus pares españolas, ellas no se quedan en la retaguardia atendiendo heridos o hilando ropa, más bien están al lado de los hombres luchando codo a codo contra los estados de la región y las organizaciones islámico-fascistas (hablamos del Estado Islámico) Y es que en estos últimos meses, la lucha se ha enfocado principalmente en detener el avance del Estado Islámico, no para hacerle un favor a occidente (los kurdos no reciben nada de ayuda de occidente, al contrario del Estado Islámico, por algo el armamento de estos tipos es de origen yanqui) sino que para defender su propia libertad, aquella que se ha conseguido en parte debido a la Guerra en Siria, la que ha generado una nula presencia de la dictadura siria en territorio kurdo (Rojava).

Pero una revolución no sería digna de llamarse así, si es que no está acompañada de la práctica, y en Kurdistán si que hay práctica revolucionaria. Podemos ver como la vida se ha organizado bajo la idea del Confederalismo Democrático, teoría organizativa propuesta por Abdullah Öcalan, la que se sintetiza en la creación de municipios libres (comunas), los que se organizan de modo horizontal y en base a una economía socialista, con alto contenido ecologista. Es así, como a medida que avanza la revolución y esta libera territorios, las mismas personas crean comunas según su necesidad geográfica. En ellas se organizan comités para cada asunto que se necesite, además de organizar brigadas de defensa del pueblo y de la mujer. En este sentido, es que solo en la ciudad de Tirbespiyê, localizada en Rojava (Kurdistán sirio) se han organizado 28 comunas, y se prevee la creación de 70 en total. Esta es la práctica del Confederalismo Democrático, un sistema libre y descentralizado, con una ausencia total del estado, y en el que la sociedad civil controla todos los aspectos de la vida.

Otro punto a analizar es la importancia de la mujer en esta revolución. Dentro del Confederalismo Democrático, no tan solo se busca la sustitución del estado, sino que también se busca acabar con la opresión sexual. Por esta razón es que hemos visto que en todo el territorio libre kurdo, las mujeres han adquirido mucha notoriedad, empuñando fusiles y organizando comunas (de ahí que tendamos a comparar esta revolución con la española) además de realizar cursos y propaganda para eliminar la policía una vez consolidada la revolución. Destacamos el rol de la mujer, ya que Kurdistán se encuentra en pleno Medio Oriente, y conociendo la naturaleza machista exacerbada de aquella región del mundo, nos parece interesante que desde el corazón de Medio Oriente surja una nueva sociedad, la que no rompe con la tradición de dicha región, pero que a su vez abandona viejas prácticas absurdas y opresoras, las que no benefician en nada al avance humano.

Nos falta espacio para seguir aportando un poco al conocimiento de la revolución kurda, necesitaríamos muchísimos artículos para recién hacerle la idea al lector de lo que ocurre en Rojava. Sin embargo creemos que con este pequeño texto, ayudamos a que se conozca todo este movimiento en un país tan lejano como Chile, el que carece muchas veces de información de aquellas zonas, principalmente por la gran influencia occidental que existe en esta parte del mundo. A través de estas líneas, hacemos un llamado a los anarquistas y afines de este territorio para seguir con mayor interés la revolución kurda, cada uno verá sus motivaciones al apoyar dicho levantamiento popular; a modo personal apoyo a los kurdos por dos razones: por proponer un nuevo modelo de sociedad, alternativo al imperante y que no tiene como eje el estado, y en segundo lugar apoyo este levantamiento porque siento orgullo al ver como mujeres armadas, muchas de ellas ateas, han detenido el avance del fascismo islámico propuesto por el Estado Islámico. Conociendo la naturaleza machista que propone aquel grupo fundamentalista, me da orgullo el ver como mujeres (inferiores para los mal llamados yihadistas) aniquilan a fascistas, y así le dan una demostración al mundo de que la lucha no es entre occidente y oriente, más bien es entre opresores y oprimidos, sin importar si uno es judeocristiano o musulmán, sin importar si se es de Europa o de Medio Oriente.

Salud al pueblo kurdo y solidaridad permanente con la revolución.

Escrito por Cristian Battaglia.