Muchos de nosotros hemos empezado nuestro camino radical a partir de la lucha contra una injusticia en particular.
Luego, con experiencia y con lecturas, nos hemos dado cuenta de que el problema es más profundo. No es un policía, es toda la institución. No es un gobernante corrupto, es un sistema político que responde a la clase dominante. No es una empresa, es el capitalismo. Cuando tomamos conciencia de que la raíz de todos los problemas sociales se encuentra en la organización social basada en la explotación, y que para solucionar esto se necesita un cambio revolucionario de la misma, solemos perdernos en debates estériles contra otras visiones que se reclaman revolucionarias e incluso con gente de nuestra misma visión sobre cómo llevar a cabo esa revolución. Sigue leyendo →